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¿Amor o atención?

«la visión de lo bello empuja al alma a producir por sí misma algo bello»

Hace muchos meses que no te escribo. No ha sido un paréntesis vacío, sino uno lleno de trabajo, de taller y, sobre todo, de una búsqueda constante. Muchas preguntas y algún duelo. La vida misma.

He estado trabajando más que nunca, pero de otra manera. Dedicando mucho esfuerzo al silencio, a la artesanía y a algo que durante un tiempo sentí que había perdido: la atención. Hace años noté cómo se me escapaba —en la vida, en la mirada, en el hacer— y estos últimos años, estoy haciendo un esfuerzo muy consciente para recuperarla. Sin duda alguna, la serie "Avance" me ayuda día a día.

En este proceso me ha acompañado la lectura de un libro que no he dejado de recomendar y que no ha salido de mi bolso o mesilla: "Sobre Dios" del filósofo coreano Byung Chul Han en conversación con la gran Simone Weil. Ha puesto palabras muy precisas a intuiciones que ya estaban en mí, pero hasta que no se las leí, me costó ordenar y pensar. Esa es la magia de los libros.

Este libro no solo me ha ayudado a leer con atención, sino también a vivir y trabajar con ella más afinada. Por eso no quería dejar de compartirlo contigo.

Han le da algunas vueltas a que el amor se basa en la mirada con atención del alma, y esto me ha tocado profundamente. Tanto en el proceso creativo, como en casa. Me explico: en el taller siento que si consigo depurarme de lo que recibo de fuera, puedo tirar más de mi alma, de una mirada amorosa que no juzga el trabajo, sino que se deja ser. Y , por otro lado, aunque tangentes, en casa, supongo que se experimenta más con la escucha amorosa, con la presencia de verdad, con la atención plena a todos ellos sin poner pensamiento a la atención, sencillamente estando con una mirada atenta y sincera.

 

También recuerda el libro que «tanto la empatía como el respeto se basan en la atención al otro», y que cuando esa atención se pierde, «la sociedad se embrutece». Pensé entonces en lo feliz que me hacéis cundo venís al taller, en vuestra manera de deteneros, de contemplar y preguntar....allí la atención coge una forma silenciosa de cuidado, en cada una de las obras que hacéis vuestras.

Creo que durante todo el libro se entrelazan las palabras, vacío, creación, amor y atención, siendo la atención el canal para llegar a ellos...y si volvemos a la pregunta inicial: ¿amor o atención? me quedo con: atención para el amor. Me quedo con los dos y todas sus variables si me permitís :-)

Y aquí viene la belleza de esto: Hay una relación muy honda entre atención y belleza. Dice Simon Weil «la visión de lo bello empuja al alma a producir por sí misma algo bello». Y también que «si hay verdadero deseo, si el objeto del deseo es realmente la luz, el deseo de luz produce luz. Hay verdadero deseo cuando hay esfuerzo de atención». No sé si mis obras producen luz, pero sí sé que hoy, y desde hace muchos años, mi esfuerzo está ahí.

Y después de este de ratito de filosofía, espero que ligerita para una fría mañana de domingo, hagamos juntos la última voltereta de mente con esta idea: «La atención creadora consiste en prestar atención a algo que no existe». Confesarte que en el taller, muchas veces, trabajo así: atendiendo a algo que todavía no está, confiando en que la atención e intuición lo haga posible. Que las formas no me pertenecen, y por eso voy entre papel y pintura según lo que el alma necesite beber.

Agradezco esta libertad de proceso y no tengo duda de que esto te lo tengo que agradecer a tí, que has llegado con atención a esta línea y me regalas la libertad de expresión que tanto me mueve.

 

Con cariño,


Teresa

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